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martes, 15 de octubre de 2013

~No será solo un juego~ /Capítulo 27/

 Intenté levantarme apoyando ambas manos en el suelo contra mi pecho. Se escuchó una risita tras de mi, al menos parecía provenir de tal sitio, y después de eso, noté un pie sobre mi espalda.
 - Alto gatita - sonaba una voz masculina, podría resultar sexy, pero en esta ocasión era más bien repugnante. Quise levantarme pero hizo un poco de fuerza, apoyando algo de su peso en el pie.
 Poco después noté un pequeño pinchazo y volví a las sombras. Tuve una pesadilla, o tal vez un sueño ... Matt estaba en una especie de prisión, tenía el pelo revuelto y barba de varios días, sus labios estaban rajados, un rostro pálido adornado con unas grandes ojeras. Intenté acariciar su mejilla, pero algo me lo impidió, no podía. Su mirada estaba perdida en algún punto, no me veía, no podía hacerlo. Quería gritarle, gritar con todas mis fuerzas su nombre, o un te amo. No pude hacer nada de eso, nada ... Las sombras volvieron a por mi y me arrastraban fuera de aquel lugar, lejos de Matt.
  Abrí los ojos despacio, me dolía el cuello por el pinchazo. Estaba sentada en una silla, atada como si fuera una amenaza para el mundo.
  - Mírala ... - una voz masculina se escuchaba, no era la misma que había escuchado hace algunas horas - es una de ellos.
  - Pues a mi me parece que no ... - esa voz si que me era familiar. Ambos me miraban y yo apenas podía alzar la mirada para ver sus rostros - solo hay que mirarla, se nota a leguas que no lo es.
  - Pues a mi me encantaría que fuera una de las nuestras - su voz sonó desafiante, me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo y eso no era nada bueno. - Si ahora es preciosa, imagínate como sería entonces.
  - Perfecta ... - susurró casi para si mismo.
  Se hizo un silencio entre ambos. Yo apenas podía moverme, las cuerdas me hacían daño, las habían atado demasiado fuertes. Empezaba a tener frío, aquella habitación cada vez era más fría. Me encontraba sola en aquel momento. No sabía si era mejor eso, o estar acompañada por aquellos tipos. ¿ Qué querían de mi ? ¿ Por qué me tenían atada de aquella manera ? ¿ Qué era lo que debía ser para ser perfecta ?
 
  - ¿ Dónde está ? - entró con agresividad a una especie de despacho. Poco le importó que aquel hombre estuviera rodeado de guardaespaldas. Clavó sus oscuros ojos en los de aquel hombre mayor, a pesar de que este tenía unas gafas oscuras puestas. - Dime ahora mismo dónde está o ....
  - ¿ O qué ? - el hombre soltó una pequeña carcajada. No se andaba con chiquitas y le importaba muy poco como se comportara aquel joven, que solo era uno más de aquellos muñequitos más que él mismo manejaba.
  - Sabes que yo tampoco estoy jugando - le mantuvo la mirada a aquel hombre, y la sonrisa se fue desdibujando de su cara. Se mantuvo firme, le importaba más bien poco quien fuese aquel hombre.
  - Lo sé Ethan, creeme que lo sé. No volverás a saber de ella - juntó los dedos de ambas manos, apoyando los codos en aquella gran mesa de mármol negro. - Se te fue de las manos hace días Ethan, ahora es cosa nuestra.
  - No. Fue, es y será cosa mía. Me da igual lo que se me haya podido escapar, hasta ahora no sabe nada.
  - ¿ Y cuánto crees que podrá estar sin saber nada ? - Ethan tomó una gran bocanada de aire, aquel hombre tenía razón, pero Alison era su problema, era más que un problema que debiera solucionar para él. - Ethan ... creo que deberías dejarme hacer mi trabajo. Al igual que desapareció su querido Matt, ahora lo hará ella, solo que de una forma distinta. - adoptó una postura más cómoda en su gran silla de piel -  Nadie recordará nada de ella, nadie sabrá quien es. Sabes de sobra que puedo borrarla del mapa como si nunca hubiera existido.
  - No ... - a Ethan se le puso la piel de gallina, algo que era bastante difícil en su caso. Tragó saliva, realmente estaba frustrado con todo aquello. - Deja que haga que sea uno de los nuestros.
  - ¿ Me estas hablando enserio Ethan ? - Se inclinó levemente hacia delante como para estar de nuevo más cerca del joven, y alzó ambas cejas. - Sabes de sobra que no se pueden mezclar estos dos tipos de sangre. Si fuera una simple humana, tal vez te dejaría ... pero en su caso es totalmente distinto.
  - Pero ... ¿ y si por cualquier motivo saliera bien ? - Ethan maquinaba una cosa tras otra en su mente.
  - No, rotundamente no. Sabes que no podemos enamorarnos de gente que no es como nosotros - se puso en pie dejando caer con fuerza ambas manos sobre el frío mármol negro. - Sinceramente, no podemos enamorarnos. No tenemos alma Ethan, la tuvimos hace tiempo pero no ahora. - Aquel hombre alzaba la voz a medida que hablaba, estaba realmente furioso con Ethan.
  - Ella rompe todos los esquemas. - Le miró con firmeza, pero con sinceridad. Ethan no quería perderme, se negaba a darle lo que quería sin luchar. Estaba poniendo su vida en peligro, para poder salvar la mía. Kurai era un hombre demasiado poderoso, pero a él le importaba poco en este momento.
  - No rompe ningún esquema, no es de los nuestros y si averigua algo sobre sus verdaderas raíces, puede que sea el fin para todos nosotros. - Kurai hizo un leve movimiento con una de las manos y en poco tiempo Ethan fue arrastrado hacia la calle.
  Estaba realmente furioso, por su despiste, ahora mismo la chica que le había echo volver a sentir de nuevo, ahora estaba al borde del abismo. Se sentía realmente impotente, necesitaba saber que yo estaba bien, que seguiría viva hasta morir por una causa natural y no en manos de aquel hombre.
  Cerré lo ojos, estaba dolorida, me sentía la persona más frágil del mundo en aquel momento. No sabía que estaba pasando a mi alrededor, necesitaba explicaciones. Me había aferrado a la idea de que Ethan me salvaría, pero empezaba a tardar más de la cuenta. Nada me parecía mantener con vida, llevaba varios días sin probar bocado, solo había una pequeña vocecita en mi interior, que me permitía seguir luchando por sobrevivir. Me costaba respirar, odiaba vivir en aquel momento.






  Escuché la voz de Matt, era lejana y casi inaudible. " Recuerda " una y otra vez me decía lo mismo. ¿ Qué era  lo que debía recordar ? Busqué en mis recuerdos, los visité uno a uno haciéndome demasiado daño. Recordé cada cosa, cada detalle, cada persona que me rodeaba ... No parecía ser suficiente, porque aun no encontraba una razón lógica para todo aquello. Y entonces me vi, me vi a mí misma sentada en aquella silla, atada con aquellas cuerdas. No sabía que estaba pasando, parecía estar lejos de mi cuerpo.  Me miré, no entiendo muy bien por qué, pero lo hice. Mi pecho no se movía, parecía que mi cuerpo estaba inerte, sin ninguna gotita de vida. Tenía los labios rajados y la cara demasiado pálida.
  Vi como intentaba sacarme de allí, como sus dedos luchaban con aquellos nudos tan fuertes incluso para él. Se puso detrás de mi y tras agacharse unos instantes y rajar la cuerda con algo afilado, se deshizo de mis ataduras. Mi cuerpo cayó hacia delante, pero un ligero movimiento de Ethan hizo que no diera contra el suelo. Vi como se alejaba de aquella habitación con aquel saco sin vida, y me intenté mirar a mí misma, a lo que ahora parecía ser. No llegaba a creer todo aquello, seguramente sería un sueño muy real, pero solo un sueño ... Una mano cogió la mía y me arrastró fuera de aquel lugar, de aquel tiempo incluso.

2 comentarios:

  1. Mencanta esta novela *-* Sigue subiendo capituloos pliis :)

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    1. No sabía que aun me leían por aquí >.< Muchas gracias :3 Muaks

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